sábado, 19 de mayo de 2012

Tin, tan, tin (variación sobre un sueño con Sylvie Guillem)


tin,  tan,  tin,
-¡Baja de ahí, ahora mismo!
tin,   tan,   tin,
-¡Jo, quiero verlo!
tin,    tan,    tin,
-¡Qué bajes te digo!, ¡te la estás ganando!
tin,     tan,     tin,
-¿Qué es eso raro que hace la señora?, ¿por qué flota y se rompe de tantas vueltas y no le duele?
tin,      tan,      tin,
-¡Este crío me mata!
tinnn,       tannnn,       tinnnnn,
-Madre, me se ha puesto el cuerpo de granitos como de frío pero no es frío, es como de hormigas.
tinnn,           tannnn,       tinnnnn,
-¡Con qué me sale el crío!, ¡la madre que te parió que fui yo!, ¡¡que bajes ahora mismo, te la has ganao!!
tinnnn,               tannnnn,           tinnnnnn,
-Madre, quiero ser señor para flotar con la señora.
tinnnnn,                     tannnnnn,                tinnnnnnn,
-¡¡¡¡Queeee bajes ahora mismo!!!!
 tinnnnn,                                tannnnnn,                    tinnnnnnn,
-No puedo madre, ya no puedo. El aire me lleva. Creo que me estoy haciendo un poco señor...




                       Sylvie Guillem bailando la música de Arvo Part


martes, 15 de mayo de 2012

  
                  I

Esta extraña lentitud
del tiempo sin zapatos
que arrastra las horas en siglos.



                  II

Dámelo todo,
pero poco a poco,
al por menor.
Que te lleve 
el resto de la vida.



               III
 
Estás más cerca de la noche,
o quizás
seas
la noche misma.



                  IV

Pájaros del olvido
¿qué telón cae
cuando levantáis el vuelo?
¿Cómo os lleváis con el tiempo
y su sentencia?
¿Cuándo cantaréis
la nueva mañana?

Música: Luna de Margarita / Simón Díaz. Cación incluida en B.S.O  del documental Pina (Pina Bausch)

lunes, 14 de mayo de 2012



en este aire que te queda
se prohíbe soltar cometas

de la mañana a la noche
prohibido
volar
cometas

nada encontrarás
que empuje lo ligero,
nada entre medias
de este huracán solo;

soledad de cometas
reclinadas,
que no te eleva,
solo te arrastra,
te hunde en ti,
más,
hasta desconocerte
de tan abajo

como los que mueren
para nacer
sin recuerdo
del aire que respiraron

aquel aire alto de cometas.



Música:  Every Day  / Carly Comando

lunes, 7 de mayo de 2012

Oda del seis de mayo

A  Valentina Alonso (1928-1999),
 Tinita  para  quienes la creíamos inmortal.




Suya no fue la culpa si te hicieron...
L.  Cernuda

Ahora en vida te canto
para la muerte dejo el llanto.



Arrojada a tu natural oficio
de entre tus pliegues arrancó el misterio.
Acudí desde lo más hondo
a la llamada de un primitivo gesto
que como amor la trampa tiende.

De tu carne, medré tu carne,
con roja leche regaste
el alba de mis días.
Me afligían tus penas
si te apenabas
y reía desde el fondo de ti
si tú reías.

A la primigenia conciencia
así desperté,
de un sueño germinal
que toda vida duerme
en el seno de la nada.

Como árbol milenario
tu savia se me hacía ser,
en las manos, crecían manos,
hambre en la boca,
de nombres hambre,
de las cosas, sed.


Y  fue poblándose el mundo
de un viejo mobiliario ya gastado;
eran otros tiempos,
mas aún, las mismas sombras:
pequeñas verdades y mentiras
de hormigas, cocos y cigarras.

Con tus miedos me vestiste.
Polainas  que apretaban el invierno,
paisajes de credos adquiridos
y yermos caminos de esperanza
que ya los pies de tus mayores
con fe resignada recorrieron.

Al tiempo, caduca la hoja
de los prejuicios en calma,
cayeron de un alma negadora
como  piel que se muda,
las palabras que eran leyes
y las leyes sin palabras.

Creció la noche
a costa del falso día,
una noche desolada
y eran frías las manos
en mi estrenada soledad.


     

Te miro ahora y te canto,
mientras andas con pasos cortos
los caminos que  se  alargan a tu paso,
quebrada la belleza y la soberbia
y una triste mirada
de anhelos incumplidos.

Te canto,
antes de la  lágrima
que retoñe el bautismo
del ángel inexorable
con un sacramento desconocido.

Y  cuando la tierra cubra
tu vientre hospitalario
y sea  un sudario el último abrazo
que ciña tus pechos exánimes,
lloraré,
no por el desamparo de la sangre.

Lloraré,
como sólo lloran
los desterrados.

martes, 1 de mayo de 2012

Del barro al barro



 Mira niña,   sé que algún día estas manos de barro
 serán barro en el barro eterno, también comprendo
que no las salvará el gozoso cáliz que a veces sostiene.
 Pero si hay una explicación del misterio de estas manos

que ahora extiendo, un trabajo en las horas que van
a la eternidad del barro, una Ítaca de tiempo, un Leteo
de este mundo que es tenerte en un abrazo, un sentido,
si hay, digo, de todo esto algo,   ha de ser tu cuerpo, niña.

Temblorosa greda de los primeros hombres,  simple
manzana que vales el destierro, única bandera
de mis cotidianas furias, sueño de mi cotidiano sueño.

Eres gracia que la muerte otorga, una tregua 
en el devenir que somos. Vida que del barro viene
y que al cabo,  se perderá en la inmensidad del barro.

Música:  Ansiedad / Nat King Cole.

miércoles, 25 de abril de 2012

Caes desde algún sitio

Caes desde algún sitio
como derramada buganvilla
por los cerros sin huella del hombre,
y hundes el ardor en la noche
de secreta criatura marina.

Rezo para que el mar,
el aliento que contiene tu imagen,
sacuda en la orilla donde espero
una señal, el lejano destello
de la plata que es tu piel;

una canción que te haga real
y vuelvas desde algún sitio
derramada como el sol
que cae sin preguntas
sobre justos y enemigos.

No sé desde dónde llegas
y sin embargo estás, tienes que existir,
no te muestras pero existes.
Aquí o en la despoblada eternidad
que inventé para que sin prisa
                             cayeras,
                                  me llenaras,
                                       y olvidarte.
Música: Los Amaya / Vete
 

viernes, 13 de abril de 2012

Divina indiferencia


señor de los caminos
dime que existes

hazme una señal,
no me dejes errar esta vez,
líbrame del ciego callejón,
del lienzo emborronado
sin rosa cifrada que me enrumbe

no puede ser
este desvarío
la vida,
algo más tiene que ser,
algo donde sentarse
y mirar cómo pasa el río
sin pena de no ser cauce

niégame el amor
si quieres,
pero dime
con el terremoto
o la zarza,
ese idioma devastador
que no entiendo,
que estás detrás
de la niebla,
que no quitas ojo
ni tus manos apartas
de este andar a tientas
porque tú así lo quieres

que la libertad
es un juguete
sin cuerda
que nos asusta
y el futuro
un reposo de maletas
en el sótano de tus descuidos

señor de los caminos,
dios de los barrancos,
supremo ángel del descalabro

dime que existes

que tu silencio es desprecio
por esta angustia que tiembla
y que escupe
sobre tu acostumbrada indiferencia

o dime por el contrario
que es el miedo
del hombre que llevas dentro
el que calla,
al que nadie tiende la mano
y andas a tiendas comos todos
por un destino que desconoces.

Música: Concierto para piano 23, adagio - W.A. Mozart

domingo, 8 de abril de 2012

Hacia allí (audio)

Poema J.C Puerta / voz Ángel Gonzalo

Brindis (audio)

Poema J.C Puerta / voz Héctor Chavez

A pesar de todo

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
José Hierro



Widmung (dedicatoria) - R. Schumann- Lang Lang

sábado, 7 de abril de 2012

Piedra primaveral




El duro lobo de febrero
aullaba su asedio fuera,
su frío colmillo estremecía las ventanas,
y la nieve preparaba el camino
que no has de volver a pisar.

Dentro,
entre el seco crujido de la madera,
el bello alacrán descargaba el picotazo
que rompe la alborada,
que es tanto como decir:
sobra café en el desayudo
y vuelve a haber sitio en los cajones.

Nada nuevo, sin embargo.

Ahora su aullido
es una foto envejecida
bajo la verde  piedra primaveral.
De aquella nieve esta agua,
la torrentera que te anuncia renacida
en otro pulso, en otra piel,
en este sol
que hoy llega
blandamente
hasta mi ventana.


Música: After you've gone - Nina Simone

sábado, 31 de marzo de 2012

Alma Deus (de profundis)




es lejana a ratos      a ratos nítida        aquella voz va y viene      me trae algo de vida a ratos       si puede decirse así      en estas circunstancias        llega hasta lo hondo donde no queda más que esperar y deshacerse           your clean white dress and hair a mess     canta  algo de un vestido blanco y limpio   y tu pelo    ahora que empezaba a conformarme con mi suerte       esta postura      a no desear lo que no podrá ser porque sabías que todo llega          los plazos se cumplen y tú estás donde debes porque es ley de vida       mierda    pero ahora no        ahora que me llega su voz y dan ganas de levantarse y acercarse a ella    dar el pésame      solo por escucharla a unos centímetros y  tenerla       diría que me muero de ganas pero  no       eso no es más que un chiste fácil       mal lugar este para ver otra cosa que el olor de la tierra escurriendo por encima    la siembra de cruces por encima   I ran into your arms       qué jodida faena      ahora que de blando podría filtrarme hasta el centro de todas las raíces     podría ser una raíz       su alimento      no sé cómo pero aún puedo ver el sol encendiendo su pelo color trigo       mientras el hilo de su voz se estrecha más       a punto de romperse y esa canción de su boca   I descended into you like ships into the sea    dentro de ti como los barcos en la mar        dice o algo así     joder y yo derrumbado     sobrado de calcio y uñas desprendidas      por momentos se nubla la voz o es mi oído que también cae     es su hora de caer     lo raro es que pueda emocionarme desde aquí      sin carne de gallina ni nada de carne que emocionar y ese débil hilo       que obliga a volver por instantes los párpados echados y aún así puedo ver borrosamente la tristeza familiar     las lágrimas de los amigos y no tan amigos allí reunidos     todos mirando al suelo y ella extravagante y hermosa como un cisne en una duna      sonriendo       porque sonríe en un momento en que nadie sonríe     no es el lugar  ni el momento    pero ella     su voz lo llena y quita noche a la tristeza         todo mientras canta desde sus ojos claros    tell me, babe, do you believe in everything you see? Believe in  me       se acaba      parece que se me acaba     de pronto una sombra tapándome el cielo   su luz  y aquella voz que tiraba de mí  hacia  arriba    más arriba de la quietud de este siempre   hasta jamás  estar así         se apaga parece que se apaga    ahora un peso    el golpe seco del choque de  madera con madera    una oscuridad rectangular        dos metros por uno     un ruido de rodamiento pesado     de repente lo entiendo          aquella canción no iba por mí     era por el recién llegado    por su adiós para siempre    al que han descolgado hasta esta oscuridad de dos metros por uno     más apretada  ahora     mi vecino de encima   que ya descansa y se deshace en raíz  a un tiempo      y yo cayendo más abajo y perdiendo el hilo de su voz y llorando  sin apenas ojos     el fin de esta corta resurrección      God has chosen all but me and I have chosen you      Yes I have chosen you      That's love
siempre supe que no fui un elegido y tarde  he escuchado      tu voz ahí arriba  y yo
se lo hubiera dicho al oído aunque no era por mí    su canción    Dark Horse      se lo hubiera dicho de haber tenido el aire    el ánimo      la vida    un buen día    le hubiera dicho    That's love
pero ahora silencio y nada
pero ahora  solo el caballo oscuro y para siempre
nada

Música: Angkor Wat Theme I - In the mood for love Soundtrack - Michael Galasso

Dark Horse



Algo excepcional en estos pagos. No es este un blog musical aunque inserte música. Pero estos chicos me pueden. Delicadeza, sencillez, buenas letras y talento. Una ingenuidad adorable (sobre todo la de ella, su voz) y una fe en sí mismos que rinde a cualquiera. Se llaman Bella Ruse y esta es una canción que acompaña las noches de lápiz y papel y casa bien con el ron moreno: Dark Horse.

http://www.bellaruse.com/

viernes, 30 de marzo de 2012

La blanca fruta de la Utopía


Foto tomada desde la Pza Neptuno la noche del 29-M,
huelga general.

si no creyera en algo puro
si no creyera en lo que lucha...
 Silvio Rodríguez


de la rabia,
aquella fraternidad
extrañamente setentera

como una comunión sin niño,
como un puño apretado y escondido
tras la espalda de tus silencios

arriba,
la luna brilla
como un gajo blanco
del fruto
de la utopía


para los demás,
los que esperan el fruto,
su caída,
desde la cómoda incandescencia
de las pantallas,
desde el aire cerrado
de la derrota

para ellos

todo mi desprecio
de hermano
y de enemigo


Música: Si no creyera / Silvio Rodríguez

jueves, 22 de marzo de 2012

Lolita

Lolita que al mundo vienes
guárdeme Dios,
la crueldad de tus piernas
ha de helarme el corazón.

Frisada falda escocesa,
calcetines de algodón,
pudor de niña Godiva,
si te miro, sofocón.

Lolita que en el mundo estás,
perdóneme Dios.
Quiero ser como esa fruta
que muerdes con devoción.

Pecado que si imagino
me dispara la tensión.
Lolita eres demonia,
Nínfula de perdición.

Lolita que te me arrimas,
castígueme Dios,
porque esta tarde quedamos
solos, sin tu madre, los dos. 

Mañana cárcel y oprobio
pero antes juro por Dios,
que mancho de mermelada
tus braguitas de algodón.

miércoles, 21 de marzo de 2012

La alegría era descorchar una botella

¿Cómo era?     recuerdo    
creo recordar que decía    
no me salven     les dije  no me salven
al Samur de la sensatez de urgencias  
de estate quieto   déjalo pasar
aunque el saco ciego de nombres y fechas ciego
se llene 
Les dije     
Quiero hundirme en ese lugar que dios mira de reojo  
porque de todo lo bueno que de dios he podido tocar    
mira que ha sido poco  
es su mejor creación de octavo día      
No me salven     les dije     no entienden
que no quiero volver a aquella casa
porque ahora es un pasillo largo sin sillas  
y no tengo dónde sentar los recuerdos
¿Cómo era?     Cómo era perder el pie   
espantar al lagarto del aburrimiento   
cómo era eso        lo tengo apuntado
en una circunvalación 
debajo justo de la meninge
que salvé de pequeño    
esa que jugaba al balón de reglamento
la que perderá las flores de la memoria    
algún día        
Cómo era eso de olvidar los fines de mes     
los principios de las cartas   
tu mano derecha  en el tajo    
hoy no me he afeitado   
no sabía qué hacer para cenar      
Cómo era el cachorro que saltaba de puro nervio
cuando los rayos X del amor me veían dentro de ti 
mirando una foto de ti
una foto de ti      
sin los ojos rojos de después
Había animales mirándonos
escribiendo estos versos animales
Éramos nosotros toda la creación
y unos cuantos árboles      nada más       
Porque tuvimos toda la creación y lo demás 
lo inventábamos   
Ahora empieza la niebla   
a revolverlo todo

Cómo era
descorchar una botella
Por Dios      
cómo era
No recuerdo 
a qué 
sonaba la alegría

Música: Ridi Pagliaccio / LeonCavallo- Luciano Pavarotti

domingo, 18 de marzo de 2012

Uróboros

Esperaban, simultáneamente,
en esquinas diferentes sin encontrarse.
Ellos, que hasta ahora,
no habían sido capaces de conjurar la niebla,
de conquistar la claridad que se alcanza
con sólo levantar la mirada y decir:
estoy aquí,
he venido,
a pesar de la geografía de los relojes,
de esta burla sin fin
de las redondas esquinas.


En la espera, se hizo el diluvio
y el agua borró las huellas
impacientes en las esquinas,
la ceniza caída en la espera.
Arrastró los nombres
de quienes apretaron los puños,
de quienes reinventaron
el baldío terreno de la esperanza.

Mas otro sol levantó esquinas nuevas
y eran otros esperando
en las esquinas recién levantadas,
de nuevo en lugares distantes.
 
Pero estos,
soñaron con la ceniza amarga
los trenes de paso
y levantaron la mirada
y levantó la niebla.
Y hallaron la costura,
donde el círculo acaba
y se nace en círculo.
 
Música: Why Don't You Do Right / Carolina Chocolate Drops

viernes, 16 de marzo de 2012

Las cinco en punto de la tarde



Paseas por un gran bulevar de una cuidad vagamente conocida y tropiezas con un gentío que aplaude rabiosamente tu llegada. No sabes porqué. Estupor es lo que sientes cuando te percatas de que eres el centro que enciende el calor de los vítores. Algunas voces gritan Maestro y Diestro de Diestros. Sigues sin entender lo que está pasando, miras alrededor sin conocer, pero el fervor encendido de tu llegada prende en ti el cabo de una vanidad desconocida, y te dejas. En volandas, un grupo de incondicionales te meten en la plaza  y te ves en mitad del ruedo con el aturdimiento de no distinguir cuánta realidad puede caber en un sueño. Suenan siete toques de clarines y timbales como siete amenazas, tercio de varas y enseguida  asoma una cordillera negra con dos cuernos que no caben por el portón. Te mira y es como si ese animal  pensara antes de ir hacia ti. Puedes escuchar el corazón golpeando en la sien como mil tambores de Calanda a la vez. Pánico y adrenalina echando carreras dentro de ti. De pronto caes en la cuenta de que llevas una chupa roja con la insignia de Ferrari, de esas que regalan juntando puntos con el diario deportivo. No piensas, solo asocias imágenes en tu cabeza. Hay tanto pánico que te la quitas rompiendo la cremallera. Llega la bestia y volanteas la chupa a su paso. Capotazo, acabas de dar un capotazo o algo parecido y no sabes cómo. Después otro y luego otro. Es más que asombro  lo que experimentas, es la fascinación de la ciencia infusa, la posesión de alguien que torea en ti, por ti. Estás toreando y el tendido enloquece contigo. Tú enloqueces contigo, aunque por otros motivos. No sabes dónde demonios has aprendido aquello. Pero te vas creciendo a medida que avanza la faena. Se borra el tiempo como se va borrando tu asombro. En ese momento un subalterno se acerca por tu espalda. Cómplice, te susurra al oído hoy sale usted a hombros, Maestro. Decirte esto y darte el estoque mientras te palmea la espalda, todo uno. Los trastos de matar, como los llamó el socio, en una mano y el toro a unos metros, quieto como una noche sin mañana, imponente en su resuello, mirándote con una expresión tan humana que te hiela la sangre. La suya corre roja y caliente, mancha la arena, se va apagando. Conoces esa mirada, crees conocerla, pero aquello es imposible, delirante. Sacudes la cabeza, parpadeas y alzas el estoque en un gesto dictado, como de un oficio antiguo que conoces. Diriges la punta a lo alto y en ese preciso momento escuchas: hijo, tú también. No sabes, no piensas, estás en el aire pero ahora eres tú, vuelves al que hace apenas unos instantes paseaba por el bulevar.  Pero no estás en el bulevar, te abalanzas sobre él… ¿él?... ¡es él!, la misma melancolía. Ya es tarde para la finta, tarde para contrarrestar la inercia de tu peso sobre el acero afilado. Todo tu cuerpo cae sobre la mano que se hunde en aquella melancolía desconcertante. Aquellas palabras que te viajan tantos años atrás. Él siente el duro frío dentro, más dentro, echa la cara arriba en un acto reflejo, animal. Echa la cara arriba y te desgarra primero el espanto y te parte el pecho después.



sábado, 10 de marzo de 2012

Fin de partida

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
J. L. Borges


Piensa bien lo que vas a hacer.
Observa el tablero de tus días
y la magra ruina de tus fichas.

Sin corona y sin reina
pleno de luto ya estabas,
abandonado por la fuga
de la pérfida dama
con el alfil felón,
de rota diagonal disciplina.


No te rodea ya la cohorte
de diez y seis
abnegadas vocaciones.
Así los de tu sangre, ahora,
solo juegan en el plano movedizo
del borrascoso tablero del recuerdo

Enrocado y sin almena,
hoy tu  reino,
no vale siquiera el  caballo
que el tullido York
clamaba  en su derrota.

Caes en la cuenta que solo
el insobornable orden de lo contable,
era tu verdadero enemigo.

Vano de gloria
de nada te sirvieron
los mil peones coronados,
y en tu ignorancia
la partida era,
una perdida burla de antemano.


No te salvará, ahora lo sabes,
la sesuda estrategia,
ni cuentas, así es el juego,
con el perdón del oponente,
al que extrañamente por fin distingues
en el otro extremo del tablero,
con una mueca que es la tuya,
y una voz que es tu voz,
y te anuncia  Jaque Mate.

El fin de la esperanza

Turbia campana de esperanza,
vientre vacío del don por cumplir,
no humilles mis sueños
dejándolos en sueños nada más.

Mándame la lluvia,
no me dejes en el trueno que la anuncia,
ni me enseñes el balcón distante
de la calle; arrástrame a la calle
y abandóname a su marea.

Mándame la lluvia.

Quiero morder los dones
de tu vientre, callada campana.
Hacer de tu tenso silencio
el bronce de una carne que se ame.

Que mi deseo agite el misterio
y le devuelva la médula a los actos,
y sea tu peso en la catedral del pecho
presagio cumplido del mar en la cara.

No, no me basta tu perfume.
Quiero la mancha blanca del jazmín
entre las manos, la uña hundida
del placer en la espalda.

Quiero que caigas
enloquecida hasta mí,
campana de esperanza,
que abandones tu eco baldío
y te descuelgues,
y sobre mí te lluevas
en alegría o llanto,
y que mueras conmigo.
Música: Sodade / Cesarea Evora

jueves, 8 de marzo de 2012

El extraño caso del extraño hombre que no moría del todo


Ha inclinado sus flores
hacia mí. Me ha dicho
cuántas manzanas
tendremos este año.
R. L.



Moría por asfixia,
mas no era aire lo que le faltaba.

Moría de hambre,
teniendo pan abundante.

En el día era grueso su abrigo
y un tapiz de manos cubrían sus noches.
Pero moría de frío este extraño hombre.

Filósofos y Galenos llegaron
hasta su muerte viva,
su viva muerte extrañados.
Inútiles fueron consejos y brebajes
pues no se decantó la muerte inacabada.

Una noche de estrellas y verano,
entre los altos trigales verdes,
el extraño hombre de este caso extraño,
alzó la mirada y susurró
la extraña brisa de un nombre.

Un extraño escalofrío
para los grillos que cantaban,
pero íntimo huracán de sombra
para él, bajo un silencio de estrellas.

Con aire,
con pan
y abrigo,

seguía  muriendo el extraño hombre
que extrañamente,
no estaba del todo vivo.


 

Souvenir

Tengo
guardada,
una botella azul
y vacía
para ti.

Llévatela,
por Dios,
llévatela.


Dentro,
el rumor 
del mar
por conocer,
una carta
transparente,
algunos fantasmas
cansados.

Llévatela
y prueba
el amargo,
inagotable
vacío,
de esta botella azul
que te guardo.


Música:  J.S Bach

lunes, 5 de marzo de 2012

Cuando cantas

A Susana Lois


Cuando cantas
suben  los pájaros
que abren las jaulas
de otros pájaros
mudos
hasta entonces

y plantan
en el aire
gargantas
y amapolas

y tu voz se nubla
como el sol de verano
cuando una nube 
remolona lo calla.

pero sigues cantando
detrás de todo lo vivo
mientras una marea
de alas libres
celebra
que se abran las jaulas
porque tú cantas
y todo
vuelve
a empezar

Música: Miserere / E. Morricone.

El último Cosaco Rojo



Hay tardes
en que quisiera
ser un Cosaco.
Astracán en la cabeza,
botas de caña,
y un sable templado
en las limpias aguas del Don.

Hay  tardes
en que me siento
un Cosaco.
Pero no de los blancos.
Rojo, un Cosaco Rojo.
De los que tiñen la nieve
cuando se rompen,
de los que pisan las alas negras
del águila bicéfala.

El único Cosaco Rojo de la historia

Y volver en la tarde
tras la toma del Palacio,
a ti,
más cansado,
con el áspero barro de la lucha,
pero más libre.
Con un niño en la sonrisa,
al que tú llamaras
Revolución.

Música: Mariposa de Noviembre - Luis pastor y Loourdes Guerra

sábado, 3 de marzo de 2012

Promesa

¿qué se dice
cuando no hay nada más que decir?




No, no me pidas eso.
No me pidas que me quede
tendido y amparado
en este cómodo simulacro de la vida.

Vive tú, si es tu gusto,
al calor del nervio rojo de la leña,
que es calor domesticado, sombras
de un sueño que en otro tiempo
nos despertaba en la mañana.

No, amor,
no me pidas eso.
Quédate tú
con el vago rumor de la casa,
con la presentida noticia
que a diario te carga de abalorios
y envejece a los niños que no hubo.

Sin lecho y con ventura,
en la abierta intemperie está mi sitio.
Al sur de las raíces despojadas
que ahora calientan el rescoldo
de los sueños que leímos en el cielo.

Mas si un día te levantas
y abandonas la fría incandescencia
de tus cerradas paredes,
y abres la puerta y sales desnuda
de los precisos tatuajes que dictan tu camino;

si un día no te quedas,
y sales y me buscas
en la hierba o en la nieve,
lejos de la  mansa chimenea
de persianas vencidas,
en la abierta intemperie estaré;
donde la vida no se atiza ni se apaga
con el hierro forjado en los hogares.

Estaré,
con la llama que arde en la palabra
que decíamos con la voz y con la sangre
de un solo corazón y era promesa.


Música: Jeanette / esta vez en francés

jueves, 1 de marzo de 2012

En llamas y sin danza



Casa en ruinas,
han tomado el jardín
las mariposas. 
Io Sogi




Busca un claro escondido en tu vientre,
el inevitable baile sin huella
que he de bailar en él,
el azote de la ínsula soledad,
el rizo incómodo
bajo la espalda del recuerdo,
la salvaje muchedumbre que me vive.

Y espera siempre mi llegada
sin maletas,
sin monedas en los ojos,
sin frutas en las manos.

Espérame siempre.

Iré con el hambre y la esperanza,
aunque tu vientre sea un bosque
en llamas y sin danza.




Música: Un anno d´amore / Mina

sábado, 4 de febrero de 2012

Ironía

cerrar los párpados,
borrar el mundo,
descansar.



Mi padre murió de un infarto de silencios.
De tanta deriva sin madero murió mi madre.
La sangre de mi hermano cesó
una noche azul.
Pero sigue manando agua
de los grifos,
las cartas conocen el buzón,
aparecen los panes
en el mudo mostrador,
y hiere
la frecuencia de las calles
y sus rumbos.

Ladra el perro del cuarto
y quiero mandarle al estuario,
donde mis padres son sal y agua
en la tinta temblorosa de mis años.

Duele la obscenidad del mundo,
de los seres y las cosas
que perduran con descaro,
y no se borran con los nuestros.
Y hacen de tu  orfandad
una lenta habitación con voces
que no puedes contestar.



Música: Solveig´s song / E. Grieg.

jueves, 2 de febrero de 2012



Tú, lejana claridad,
que oscureces con el roce de los días,
devuélveme la caída aquella,
desde la altura
del agua y la piedra. 
Haz sonar el arpa muda y arraigada
que creció conmigo descuidadamente.

Y ahora no sé dónde la luz,
dónde la música y los lejanos días
aquellos,
antes del roce y la caída.


Música: Change the world/ Eric Clapton

miércoles, 1 de febrero de 2012

Cinco vértigos

 A ellos, que se inventaron junto a mí.



hay lugares que recordaré toda mi vida
algunos han muerto, otros están vivos
en mi vida los he amado a todos 
In my life / The Beatles




Crecí deprisa, tanto
que en el estirón,
cayó sin ruido el niño al suelo
y alzose el hombre inacabado.

Escribo sin infancia
desde la voraz invención
nueva y salvaje, de quien conjura
la pala escavadora del olvido,
que arrumbó la casa de los juegos.
Escribo una ventana
por donde entró el pavor azul
del cielo inmenso en el niño,
la ciega legaña, el chiflo claro
del cuchillero en la mañana,
el cristal blanco del desayuno,
la mano del fantasma en el pasillo.

Escribo sin infancia y porque escribo,
recojo  amigos y  lugares como restos
que el olvido va dejando en sus trincheras,
como quedan los cristales esparcidos,
tras la noche, el alcohol y la pachanga.


Éramos cinco vértigos de pasión.


Tú díminuto Lolín, ¿sigues ahí?
Atleta del mendrugo y de la onza,
del balón hasta las tantas, amigo,
¿qué ha sido de tus palotes con zapatos?
¿en qué Etiopía volarás, pálido antílope
de carrera, hasta aquella  fuente que bebía
 nuestra sed de alegría en la llegada?

¿Por dónde callas tu  tristeza rubia? Chuso,
chusín, ¿no me ajuntas? era tu íntimo dolor
la más temida sentencia, y volvías más viejo,
menos niño al rincón de tu madre, volvías a ella
tras el juego, volvías,
a la ínsula mortaja del vientre que te parió.

Celso, celsito, niño mujer, oigo aún
tu voz de jilguero cojo desde el lunar
que nos buscabas en la ingle.
Celestina del patio del pecado,
precoz cascabel de la sangre ensanchando.
¿Qué Lorca te vivía entre los muslos?
¿qué pálpito serás de tanto machote
que durmió en tus brazos un agosto repetido?

Y tú, Jose, Joselito,
pulga del quinto, hermano
de las hermanas, que todos dibujábamos
en el manchón de las sábanas cada noche.
Último en el reparto del monta y corta, dime,
¿desde qué ojeras duermes tus erres patinadas?
dime, ¿sigues mirando el mundo desde la plenitud
de tu metro y medio exagerado?

Javier, amigo mariachi.
Trueno de perros, adoquín que yo pisé,
más listo que el hambre que amenazaba
en la famélica onza sin pan.
Homero del Club Márvel,
tu imaginación de zombi nunca descansaba.
Dónde los tejados de la vida que inventabas.
Quién de los Fantásticos sobrevive.
Qué ceniza el Hombre de Fuego ahora.
Para qué Thor sin martillo y sin trabajo
en este mundo de villanos en corbata.

Erais cinco  vértigos sin culpa  y sin sitio,
sordos al pavor sordo de la palabra mañana.
Yo os evoco desde este invento de memoria,
y os instalo en un presente sin plomo de futuro.


Música: In my life/ The Beatles

Sinónimos

No sé lo que es el alma.
Nunca vi su mancha lechosa
en la placa radiográfica
de quien enfermo de vida,
con las palmas de las manos hacia el cielo,
se duele de su abismo.

Me prohíbo usar  vanamente
tu nombre en vano, alma.
Pues abandono ese oficio
al éxtasis del monje,
al manido límite del poeta.

Pero resulta que hoy
nieva hondo una nieve
repetida pero más blanca.
Nieva hondo, aunque el sol haga su trabajo
e ilumine la mueca que vestimos.

Nieve honda más allá
del secreto testimonio del tuétano.
Honda nieve que cae más
cuanto más alzo las palmas hacia el cielo.

Y llega hasta el fondo frío
de este abismo doliente,
que por una vez, permitidme invocarlo,
sencillamente, con el nombre de Alma.

Música: La Psyché/Rolf Lislevand